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Salud integral, la base para tu salud cerebral

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La salud corporal afecta al cerebro

El cerebro necesita oxigeno y glucosa. Necesitamos de un corazón sano para tener un cerebro lo mas sano posible. Necesitamos que nuestros pulmones funcionen perfectamente y carguen oxigeno, si nuestra capacidad pulmonar se ve afectada, debemos tratarla, ya lo vemos en la actualidad con el coronavirus, cualquier otra enfermedad se ve claramente afectada por una deficiencia pulmonar. Necesitamos de una nutrición adecuada, donde estén cubiertos los principales nutrientes para mantener nuestra homeostasis. Necesitamos de un hígado que filtre y metabolice los posibles tóxicos que podrían afectar a nuestro cerebro. Un páncreas que regule bien nuestros niveles de glucosa en sangre. Por lo tanto, si queremos tener un cerebro sano debemos de hacernos chequeos regularmente, seguir las recomendaciones medicas y cuidarnos.

Aprender a controlar el estrés es importante para una buena salud integral

¿Qué haces cuando te estresas?

La sociedad en la que vivimos es cada vez mas compleja y cambiante. La cantidad de conocimientos y habilidades que debemos adquirir a lo largo de la vida es enorme. Las exigencias a las que estamos sometidos nos ponen a prueba cada día y esto causa estrés.

¿Cómo afecta el estrés al cerebro?, ¿Cómo podemos manejar el estrés?, ¿Cómo podemos conseguir la capacidad de adaptación?

La cognición y la emoción están estrechamente entrelazadas, para bien y para mal. Altos niveles de ansiedad reducen la capacidad de atención y memoria. Pero también nos ayudan a recordar. La emoción que producen ciertos eventos los hace literalmente inolvidables.

El estrés es una emoción natural y no solo existe en lo seres humanos. Se produce por una experiencia en la cual las demandas sobre un organismo exceden su capacidad natural de autorregularse. Generalmente, todo organismo trabaja duro para mantener un equilibrio, pero estímulos procedentes del entorno o del propio organismo puede perturbar dicho equilibrio.

Una buena noticia es que poseemos el equipo mental básico para manejar el estrés. Pero se necesita aprender como usarlo, para mitigar los problemas que surgen cuando nos enfrentamos a demasiado estrés.

El estrés no siempre es malo, el estrés positivo nos prepara para acontecimientos buenos, para alertar y aumentar nuestro rendimiento. Sus efectos fisiológicos son de corta duración en nuestro cuerpo, desaparecen cuando se alcanza el objetivo.

Por otro lado, demasiado estrés y de forma crónica es perjudicial para nuestro rendimiento a corto plazo, como para nuestra salud a largo plazo.

Ocho recomendaciones basadas en evidencias científicas, que resultan ser pilares de salud cerebral.

  1. Come bien

El estrés crónico y mantenido suele estimular el hambre, y sobre todo de ciertos alimentos que nos reconfortan temporalmente. Pero esta felicidad es pasajera, y cuando bajan los niveles de glucosa en sangre, nos encontramos cansados, frustrados y de nuevo estresados, además de mas hambrientos. Cuando sientas la situación de estrés en tu cuerpo, comer frutas o vegetales que ofrecen fibras y glucosa de absorción lenta, además de ser antioxidantes ayudan a aplacar los efectos nocivos del estrés sobre el sistema inmunitario.

  1. Duerme

A veces nos acostamos y no podemos dormir, nos despertamos un millón de veces, damos vueltas y vueltas al mismo problema, nuestra mente va a toda velocidad y no podemos relajarnos para conciliar el sueño.

Es importante desarrollar estrategias o rutinas que nos ayuden a controlar nuestras actividades del día a día, que nos apaguen y nos ayuden a relajarnos para poder conciliar un sueño reparador.

  1. Haz ejercicio

Muchísimos estudios demuestran que el ejercicio físico, especialmente el aeróbico, es una herramienta muy eficaz para combatir el estrés en el cerebro y mantener una salud integral. El ejercicio aumenta la confianza en uno mismo, produce endorfinas, los neurotransmisores llamados de la felicidad. Estas tiene un efecto analgésico y causan sensación de bienestar. Se producen durante el ejercicio, durante la excitación, el dolor, cuando expresamos amor, o cuando somos generosos.

  1. Respira hondo

Seguro que cuando estas enfadado alguien te ha dicho, respira, toma aire y respira hondo un par de veces. Cuando tomamos aire de forma profunda, el aumento transitorio y rápido de oxigeno induce a nuestro cerebro a reducir las hormonas del estrés. Es muy recomendable realizar en algún momento del día, sobretodo para establecer rutinas antes de ir a dormir, la realización de estos ejercicios de respiración profunda, sencillos y cómodos, lo podemos hacer en cualquier sitio y nos llevaran apenas unos 5 minutos. Aprender a controlar nuestra respiración y concentrarnos en respirar lenta y profundamente, ayuda a nuestro cerebro a conseguir que el organismo recupere su equilibrio. Puede ser difícil cuando uno esta estresado, pero como todo la practica hace que seamos capaces de conseguirlo.

  1. Medita

La meditación es algo que hacemos mucho y sin darnos cuenta. Meditar es hablar contigo mismo, de forma pausada y relajada. Hablar con tu interior, hacerle saber que estas ahí, que lo escuchas y que quieres ayudarle. Respirar lenta y profundamente nos ayuda a conocernos por dentro. Es un ejercicio perfecto, concentrarse en nuestra respiración mientras nos entra el aire y observamos como nuestro pecho se inunda de oxigeno y expulsamos el aire tranquilamente. Aprendemos a controlar nuestro cuerpo. Puedes intentarlo con cualquier parte de tu cuerpo, experimentar como te comunicas internamente con una zona u otra y esto te ayuda a relajarte y entrar en una zona de confort.

  1. Hablar con un ser querido

Cultivar nuestras redes sociales de amigos, familiares e incluso con animales fomenta nuestra confianza, el apoyo y la relajación. Hablar sobre nuestros problemas, exponerlos, razonarlos nos ayuda a liberar la tensión que nos generan estrés. Cuanto mayor y mas rica es nuestra red social, mayor es nuestra posibilidad de encontrar una conversación reconfortante cuando uno la necesita. Los seres humanos somos asociativos por naturaleza y existe una amplia evidencia que desarrollar relaciones sociales es fundamental para una salud física y mental.

  1. Mantén un pensamiento positivo

Pensar de manera positiva nos ayuda a combatir el estrés. Mantener una actitud positiva, replantear los problemas de varios puntos de vista, nos ayuda a razonar. Y encontrar varias vías que nos ayuden a revertir los efectos del estrés. Una actitud positiva nos confiere protección antes enfermedades, resilencia para no manifestar síntomas de la enfermedad. Define un plan vital, busca y promueve tu pensamiento positivo.

  1. Toma el control y evita pretender hacer varias cosas a la vez.

Tener la sensación de control sobre los aspectos importantes de nuestra vida, incluida la salud física y mental, puede ayudar a combatir el estrés. Encontrar y practicar maneras de fortalecer la confianza y de actuar como un agente de nuestra salud. Hacer o intentar hacer varias cosas a la vez, no es bueno, aunque creas que eres capaz de ello. Lo que ocurre es que estas haciendo muchas cosas, pero no todo lo bien que puedes. Concentrarse en una y hacerlo conscientemente, hace que seas mejor y te sientas plenamente satisfecho, generando confianza y bienestar. Y con ello reducir los niveles de estrés que tu organismo puede acumular.

 

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