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Nuestra razón de ser

Somos lo que pensamos, sentimos.

Los japoneses tienen una palabra especial para definir muy concretamente lo que es nuestra razón de ser. IKIGAI representa nuestra razón de ser, IKIGAI proviene de la palabra IKIRU, que significa VIVIR, y KAI es algo como “realizar aquello que uno espera”. Ikigai por lo tanto esta definido como la verdadera razón de ser, aquello que nos favorece para continuar salvando todos los obstáculos que la vida no presenta y lo que nuestra razón de ser nos depara.

Hoy día la humanidad tiene los mayores ratios de longevidad, lo cual es gratamente beneficioso para todos, pues contamos con personas mas experimentadas que nos guían con su conocimiento y sus aprendizajes por experiencias.

La OMS nos dice que el principal motivo de fallecimientos en la humanidad es el envejecimiento, pero también nos muestra que 1 de cada 5 personas sufren una enfermedad por degeneración de nuestro cerebro. Así pues vivimos un momento único, donde podemos adquirir beneficios de nuestros mayores corriendo el riesgo de llegar a nuestra vejez on daños en nuestro cerebro.

La salutogénesis, es decir la salud, promueve procesos específicos y cognitivos que crean interacciones entres nuestros sistema nervioso, endocrino  e inmunitario. Nuestro cerebro tiene mecanismos dedicados a mantenernos sanos. Cada persona tiene un cerebro distinto, cuyo reto es optimizar y potenciar los mecanismos para salvaguardar la vida y llegar a la vejez con vigor y capacidades intactas.

Durante la historia de la humanidad, esta ha pasado por varias pandemias. Han existido personas que no han sufrido de manera negativa estos contratiempos que la vida les ha marcado, sino que han superado y han salido fortalecidos de los mismos. Esto significa que para entender la enfermedades hay que entender a las personas y para entender a las personas debemos entender su cerebro.

Nuestro cerebro puede ser la causa de que nos pongamos enfermos, pero también ofrece la posibilidad de aminorar el sufrimiento y la disfunción de una enfermedad. Nuestro cerebro puede incluso llegar a curarnos. Evidentemente un diagnóstico y tratamientos basados en la ciencia son necesarios para mantener la salud.

Las personas que están felices, las personas que refieren una gran espiritualidad, las personas de fuertes creencias, las personas que mantienen propósitos de vida, tienen mejor salud mental y física a lo largo de su vida. El propósito de vida, el Ikigai del que hablamos, el pensamiento positivo es esencial para la salud.

Tu, ¿Como eres? ¿Eres de los que ven el vaso medio vacío o medio lleno?

El pensamiento positivo, generalmente acompaña al optimismo, es un factor esencial en nuestra capacidad de sobrellevar de forma efectiva el estrés y las dificultades de la vida. Tu cerebro es capaz de aprender y cambiar. Todos podemos aprender de pensamiento positivo y beneficiarnos de su efecto sobre nuestra salud.

Adoptar pensamientos positivos no quiere decir ignorar las dificultades que nos vengan. El pensamiento positivo no es aceptar que solo queda la mitad del vaso vacío, sino que veamos el baso medio lleno. El pensamiento positivo es una actitud mental que nos lleva a abordar acontecimientos de la vida de manera mas positiva y productiva. El pensamiento positivo comienza, con esas conversaciones secretas que mantenemos con nosotros mismos. Donde nos decimos “Me va a salir bien”, “No soy bastante rápido, pero intentare vencer”.

El cerebro cambia y se adapta. El cerebro es plástico. Si tiendes a tener pensamientos negativos, eres pesimista, engañate, entrena el ver el lado positivo de todo, finge que ves el vaso medio lleno. Tu cerebro cambiará, te volverás más optimista y con ello mejorará tu salud.

Nuestras circunstancias temporales y nuestras actitudes, contribuyen a hacernos pensar, sentir y creer , afectan a nuestra salud, a nuestro bienestar.

Por lo tanto, la falta de ganas de vivir, pero también el deseo de vivir, contribuyen de forma crítica a la susceptibilidad de las enfermedades.

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